Gather. Generate. Grow.

Creemos en el diseño como respuesta integral a las grandes transiciones –demográfica, energética y digital– y a las tensiones entre negocio, cultura, territorio y personas.

De esta visión nace nuestra filosofía de trabajo: tres verbos para abordar cada proyecto como un organismo vivo y prepararlo para el futuro.

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Gather people.

Conectar personas es nuestro mayor acto de diseño.

Nos acercamos a quienes van a vivir los espacios porque el cambio no nace de las ideas, sino de quienes las hacen posibles.

Todas las personas somos mucho más que un rol profesional. Diseñamos la experiencia trascendiendo el segmento.

Creemos que los espacios sin gente no tienen sentido, que la comunidad es el objetivo final y el principio mismo de la vida.

Hibridamos disciplinas y sectores tradicionales para afrontar mejor los desafíos globales y las interdependencias del mundo actual.

Generate experiences.

Crear entornos para invitar a relacionarse.

Construimos espacios que activan emociones, conversaciones y comportamientos.

Resignificamos la presencialidad a través de rituales y dinámicas que dan sentido a estar juntos.

Diseñamos para generar vínculos porque creemos que el capital social es la productividad del futuro.

Nos guiamos por cuatro principios que son la base de toda interacción significativa: colaboración, aprendizaje, bienestar y vinculación.

Grow business.

Construir compañías vivas, en todos los sentidos.

Gestionamos el espacio, las experiencias y la comunidad para impulsar un crecimiento alineado con lo humano, lo organizativo y lo urbano.

Diseñamos plataformas capaces de asumir cambios de uso, tecnología y organización sin perder sentido ni generar obsolescencia prematura.

Usamos el espacio para reforzar la coherencia entre cultura, liderazgo y formas de trabajo, favoreciendo así el aprendizaje, el bienestar y una toma de decisiones más humana.

Medimos el impacto del espacio más allá de los KPIs tradicionales, generando valor económico, cultural, social y ambiental tanto para el proyecto como para el territorio que lo acoge.

Proyectos
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Cruz Blanca – Planta Piloto en el Edificio La Concepción

Del espacio heredado al espacio inteligente: flexibilidad máxima para una organización en transformación

En entornos de marca fuerte, el diseño más eficaz no es el que decora, sino el que comunica. La integración del showroom en el corazón de la oficina demostró que la frontera entre espacio de trabajo y espacio comercial puede —y en muchos casos debe— desaparecer.

Cuando el producto forma parte del entorno cotidiano, la cultura de la empresa se impregna de él de forma natural.

500 m2

2021

Santiago, Chile

Flexibilidad 

Eficiencia

Adaptabilidad

Ahorro de costes

DNA Mapping

  • Consultoría Estratégica

DNA Envisioning

  • Diseño conceptual
  • Diseño ejecutivo

DNA Building

  • Supervisión técnica

 

DESAFÍO

Diseñar para la variabilidad en un momento de profunda transformación organizativa:

Cruz Blanca operaba en un edificio de 7 plantas en pleno corazón de Providencia, Santiago, con una estructura de ocupación heredada de otro momento organizativo: plantas con formato de fuerza de ventas tradicional, espacios rígidos y una dotación que la digitalización acelerada y la pandemia habían vuelto altamente variable. El reto no era solo rediseñar una planta, sino responder a una pregunta estratégica: ¿cómo se diseña un espacio cuando todavía no se sabe con certeza cuántas personas lo van a usar, ni cuándo, ni de qué manera?

A esto se sumaba la complejidad de gestionar un edificio en uso activo, con plantas dedicadas a funciones distintas —atención a clientes, operaciones, capacitación, casino— y la necesidad de intervenir sin paralizar la actividad.

Oportunidad

El lienzo en blanco como punto de partida para repensar el modelo de trabajo.

La desocupación parcial de las plantas, lejos de ser un problema, se convirtió en la mayor oportunidad del proyecto. Con el espacio liberado de mobiliario fijo y usos preestablecidos, se abrió la posibilidad de partir de cero: instalar, probar y validar antes de comprometer inversión en el conjunto del edificio. Esta lógica de experimentación controlada permitió plantear una propuesta sin precedentes en el portafolio del cliente: una planta piloto de 500 m² diseñada específicamente para albergar, en su capacidad máxima, solo al 30% de la dotación actual, con mobiliario móvil y múltiples configuraciones posibles según la demanda de cada momento.

Entendimos que Cruz Blanca no necesitaba simplemente una oficina renovada, sino una plataforma de trabajo diseñada para adaptarse.

Enfoque

Máxima flexibilidad a través del mobiliario lámpara y la estrategia de lienzo en blanco.

La propuesta se articuló en torno a tres principios operativos. Primero, dimensionar el espacio para la ocupación real y no para el aforo máximo teórico, asumiendo que la presencialidad plena es la excepción, no la norma. Segundo, dotar el espacio de mobiliario flexible —denominado internamente ‘mobiliario lámpara’— con múltiples opciones de ubicación y conexión, capaz de reconfigurar la planta en función de la actividad del día. Tercero, validar el modelo en 500 m² antes de extenderlo al resto del edificio, reduciendo el riesgo de inversión y permitiendo ajustes basados en experiencia real de uso.

El entorno urbano también jugó a favor: el edificio La Concepción, ubicado en la Avenida Andrés Bello de Providencia, cuenta con ciclovías, acceso en menos de 5 minutos a la Línea 1 del metro y abundantes zonas verdes, condiciones que refuerzan el atractivo de la presencialidad voluntaria frente a la obligatoria.

La planta piloto fue nuestra forma de demostrar, antes de escalar, que la flexibilidad no es una concesión al espacio: es su mayor activo.

Resultados

Una planta piloto de 500 m² completamente operativa que valida un nuevo modelo de trabajo para Cruz Blanca: eficiente en el uso del espacio, adaptable a la variabilidad de la ocupación y escalable al resto del edificio. La estrategia de diseño al 30% de dotación demostró que es posible generar entornos de alta funcionalidad sin sobredimensionar la inversión en metros cuadrados. El mobiliario flexible permitió múltiples configuraciones sin obra, reduciendo drásticamente los costes de adaptación futura. El piloto sentó las bases para la transformación progresiva del resto de las 7 plantas del edificio bajo los mismos principios de eficiencia, flexibilidad y ahorro.

Un espacio donde cada decisión de diseño responde a un propósito: hacer tangible la nueva forma de hacer banca.

  • Facilitamos la comunicación entre equipos
  • Promovemos la colaboración y la innovación
  • Impulsamos la flexibilidad laboral

 

 

 

 

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